Probablemente J.J. Santos es una buena persona y hasta un buen profesional en alguna de las facetas que tiene que desarrollar por su trabajo.
Ayer, como casi todos los españoles que nos gusta el futbol nos vimos obligados a conectar Tele 5 para ver jugar y ganar a España frente a Chile, y lo que voy describir, lo hago porque lo contrasto cada vez que tengo que oír un partido comentado por este Sr.
Siento tener que decir que sus comentarios son más propios de las series juveniles de Oliver y Benji.
Como comentarista de fútbol es una pena, carece de lo fundamental para hablar con propiedad, es saber de fútbol, haber jugado y entrenado para comprender, que la gestión de un equipo a nivel de trato en lo personal no tiene nada que ver con la gestión de los partidos, en quienes juegan y quienes no, cuantos supuestos titulares –según él- usa el cuerpo técnico, que no existen las jerarquías por la antigüedad de llegada de un jugador a la selección, salvo la capitanía –regla no escrita- si el jugador en cuestión juega el partido, que es normal que cualquier jugador que juega menos de lo que quisiera esté molesto, que el entrenador no puede contentar a todos los futbolistas porque todos quieren jugar y solo lo hacen once a la vez y no 23, además que el entrenador es un profesional con sus ideas y criterios junto a su cuerpo técnico y lógicamente quieren lo mejor .
En apoyo del cuerpo técnico de nuestra selección, en relación a los jugadores que ha utilizado en los tres partidos que llevamos jugados, hay que considerar que el resultado del primer día ha condicionado la utilización de más jugadores como han hecho otras selecciones cuando ya han estado clasificadas, o como ha hecho el mismo Del Bosque en otros partidos anteriores, tanto si eran de calificación o no.
Finalmente, le diría a J.J. Santos, que ya que invitan a ilustres profesionales del fútbol –en este caso Camacho y Guillermo Amor-, que pregunte a sus invitados lo que creen en las diversas cuestiones que he referido antes, además de tratar de no ser gafe hablando continuamente de la final cuando aún no hemos pasado los octavos, que Portugal no es una perita, aunque esto último desgraciadamente es el mal del periodista, ya que viven del sensacionalismo de los titulares de la victoria o la derrota.
Es un comentario de Elviro Valencia Alonso